¿Por qué el trabajo de oficina genera contracturas?
No hace falta cargar peso ni hacer un esfuerzo intenso para terminar el día con el cuello duro. Basta con mantener la misma postura durante horas: la cabeza adelantada hacia la pantalla, los hombros elevados frente al teclado, la espalda baja sin apoyo real en una silla que no acompaña.
Los músculos que sostienen esa postura estática — trapecios, cervicales, lumbares — no descansan en ningún momento del día. A diferencia de un esfuerzo puntual, esa tensión se acumula de forma silenciosa hasta que un día aparece como dolor, rigidez o un dolor de cabeza que no se explica.
"El cuerpo está diseñado para moverse, no para sostener una postura fija durante ocho horas. La contractura de oficina no es un golpe: es el resultado de mantener el mismo músculo contraído, día tras día, sin darle la chance de soltar."
Las zonas más afectadas por el trabajo sentado
No todas las contracturas de oficina son iguales. Cada zona responde a una causa postural distinta:
Cuello y cervicalesPor la cabeza adelantada hacia la pantalla — cada centímetro que se adelanta multiplica el peso que sostiene el cuello.
Trapecios y hombrosSe elevan sin darse cuenta frente al teclado y el mouse, sobre todo en momentos de concentración o estrés.
Espalda bajaLa postura sentada sin apoyo lumbar real sobrecarga la zona, especialmente en jornadas largas sin pausas.
Antebrazos y muñecasEl uso repetitivo de mouse y teclado, sumado a una mala altura de escritorio, tensiona esta zona con el tiempo.
¿Qué masaje conviene según tu caso?
La respuesta depende de cómo llegás a la sesión:
| Masaje Relajante | Masaje Descontracturante | |
|---|---|---|
| Cuándo elegirlo | Tensión general, estrés acumulado, sin un punto de dolor específico | Hay un punto concreto — cuello, trapecio, lumbar — que duele o está agarrotado |
| Presión | Suave, superficial, en todo el cuerpo | Media a profunda, localizada en la zona de tensión |
| Precio en Citrino | $1.500 / 50 min | $1.500 / 50 min |
Muchas personas alternan entre los dos: relajante cuando la semana viene pesada en general, descontracturante cuando hay un punto concreto que no cede.
Pausas activas que ayudan entre sesiones
El masaje resuelve la tensión que ya se acumuló, pero algunos hábitos simples ayudan a que no se acumule tanto de una sesión a la otra:
- Levantarse cada hora, aunque sea un minuto — caminar hasta la cocina o el baño ya rompe la postura estática.
- Bajar los hombros conscientemente varias veces al día — es común elevarlos sin darse cuenta durante horas.
- Ajustar la altura de la pantalla a la altura de los ojos, para no adelantar el cuello.
- Estirar el cuello suavemente hacia los lados y hacia adelante cada tanto, sin forzar.
- Apoyar bien la espalda baja en el respaldo de la silla, en vez de sentarse en el borde.
Estas pausas ayudan a sostener el resultado del masaje, pero no lo reemplazan — una contractura ya formada necesita trabajo directo sobre el tejido, no solo prevención.
¿Y si el problema es de todo el equipo de oficina?
Cuando la tensión de oficina no es de una sola persona sino de todo un equipo, Citrino tiene un programa de bienestar corporativo: sesiones de chair massage (masaje en silla, sin camilla ni necesidad de sacarse la ropa) de 10 minutos por persona, directamente en la empresa. Es una forma simple de instalar una pausa real en la semana laboral, sin que nadie tenga que salir de la oficina.
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¿Cuánto cuesta el masaje descontracturante en Citrino?
La sesión individual tiene un precio de $1.500 UYU el de cuerpo completo y $1.300 UYU las versiones localizadas (cuello, espalda y cabeza, o tren inferior), por 50 minutos reales. Estamos en Sarandí 554 Apto. 101, Ciudad Vieja, frente a Plaza Matriz — a pocas cuadras de buena parte de las oficinas del centro. Atendemos de lunes a viernes de 9 a 20 horas y los sábados de 9 a 13.